
¿Quién es Josep Escobar? ¿Y Víctor Mora? ¿Y Guillermo Cifré? ¿Y Manuel Vázquez? ¿Y Ángel Nadal? ¿Y Francisco Ibáñez? ¿Qué era "Pulgarcito"? ¿Y "Tío Vivo"? ¿Quiénes eran los hermanos Bruguera? ¿Qué importancia tienen estos nombres en la historia de la historieta española?
Éstas y otras preguntas son contestadas en un cómic, "El invierno del dibujante", que nos traslada a la España del franquiso, más concretamente a los años 50, para explicar un hecho clave de la historieta española. Y es que cuenta la historia de unos dibujantes, muy conocidos por nosotros los españoles (¿quién no conoce a "Zipi y Zape", "Carpanta", "Las hermanas Gilda", "Cucufato Pi" y a sus creadores?) que quisieron crear una revista propia llamada "Tío Vivo" dejando la Editorial Bruguera, y que la Editorial mencionada les puso más de una zancadilla. Y cuenta la historia de cómo y por qué, una vez que estos historietistas se fueron de la editorial, otros entraron en ésta sustituyendo su pérdida, hasta que (como sabemos) se volvieron imprescindibles para nuestra historia. Hablo, claro está, del creador de "13, Rúe del Percebe", o del artista que inventó a "Campeonio".
Así, con esta sinopsis que tiene esta novela gráfica, nos sumergimos en una época difícil de España, en la que unos hombres soñaron con unas vidas mejores. Y cómo los sueños no siempre se cumplen, pero que se dejaron la piel por un sueño, teniendo esperanza y ganas de cambiar una realidad que no les gustaba. Y cómo los poderosos, luchan por seguir aposentados en su sitio, sin interesarse lo más mínimo por los demás.
En fin, que estamos habando de una gran obra, llena de amor por parte del autor, que busca conocer y acercarse a los personajes que he nombrado en el comienzo de la entrada. Y que realiza unos dibujos bonitos, procurando siempre ser fiel a la época en la que se produce la historia, dibujando cómo era la España de entonces.
Mención especial al trabajo que realizó Paco Roca en "El País", titulado "La Navidad del Dibujante", y que abajo os dejo las imágenes de la historia. La vedad es que este trabajo es un pequeño aperitivo de lo que encontramos en la novela gráfica. Así, que ya sabéis. No perdáis el tiempo, e id a la librería más cercana para haceros con "El invierno del dibujante", y encontraréis a estimables amigos que nos hicieron soñar cuando éramos niños.
Hasta la vista,
Señor Naranja.
Éstas y otras preguntas son contestadas en un cómic, "El invierno del dibujante", que nos traslada a la España del franquiso, más concretamente a los años 50, para explicar un hecho clave de la historieta española. Y es que cuenta la historia de unos dibujantes, muy conocidos por nosotros los españoles (¿quién no conoce a "Zipi y Zape", "Carpanta", "Las hermanas Gilda", "Cucufato Pi" y a sus creadores?) que quisieron crear una revista propia llamada "Tío Vivo" dejando la Editorial Bruguera, y que la Editorial mencionada les puso más de una zancadilla. Y cuenta la historia de cómo y por qué, una vez que estos historietistas se fueron de la editorial, otros entraron en ésta sustituyendo su pérdida, hasta que (como sabemos) se volvieron imprescindibles para nuestra historia. Hablo, claro está, del creador de "13, Rúe del Percebe", o del artista que inventó a "Campeonio".
Así, con esta sinopsis que tiene esta novela gráfica, nos sumergimos en una época difícil de España, en la que unos hombres soñaron con unas vidas mejores. Y cómo los sueños no siempre se cumplen, pero que se dejaron la piel por un sueño, teniendo esperanza y ganas de cambiar una realidad que no les gustaba. Y cómo los poderosos, luchan por seguir aposentados en su sitio, sin interesarse lo más mínimo por los demás.
En fin, que estamos habando de una gran obra, llena de amor por parte del autor, que busca conocer y acercarse a los personajes que he nombrado en el comienzo de la entrada. Y que realiza unos dibujos bonitos, procurando siempre ser fiel a la época en la que se produce la historia, dibujando cómo era la España de entonces.
Mención especial al trabajo que realizó Paco Roca en "El País", titulado "La Navidad del Dibujante", y que abajo os dejo las imágenes de la historia. La vedad es que este trabajo es un pequeño aperitivo de lo que encontramos en la novela gráfica. Así, que ya sabéis. No perdáis el tiempo, e id a la librería más cercana para haceros con "El invierno del dibujante", y encontraréis a estimables amigos que nos hicieron soñar cuando éramos niños.
Hasta la vista,
Señor Naranja.










