Sunday, December 8, 2013

The Kid (El chico).


¿Qué se puede decir de esta película que no se haya dicho ya? Sinceramente, nada. Y, sin embargo, todo lo que se dice es poco. Porque en unos 50 minutos consigue el propósito que muchas películas querrían lograr: llegar al corazón del espectador, y dejarte la sensación de que has visto algo único.
Con una trama sencilla, que consiste en que un vagabundo encuentra a un bebé abandonado por una mujer y decide cuidarlo, Chaplin realiza un trabajo de relojería. Todo funciona perfectamente: desde un guion cuidado y mimado, en el que cada elemento que utiliza juega un papel importante, y en el que cada personaje queda reflejado perfectamente, hasta unas interpretaciones (en especial la de Chaplin y la del niño) que rayan la perfección.
Pero todo ello condicionado con el objetivo de producir emociones en el espectador. No en vano, en el comienzo, ya simpatizamos con los personajes: la madre que, por no tener dinero suficiente, decide con todo el dolor de su corazón entregar a su hijo a una familia rica; el vagabundo, que ve al niño por casualidad e intenta deshacerse de él por todos los medios sin éxito, y que finalmente lo acepta y lo quiere; y, finalmente, el niño, al que le coges un cariño especial por la complicidad que consigue con el personaje principal.
A partir de ahí, la película va llevando al espectador a donde quiere la película: a esas sonrisas y esa lágrima que encabezan la película. Nos reímos con todos los gags que surgen entre el vagabundo, el niño y los demás personajes, pero también lloramos cuando presenciamos la tristeza de la madre o las inevitables separaciones entre los distintos personajes.
En definitiva, ésta es una película altamente recomendable. Bonita, graciosa, sensible, optimista... Son algunas de sus cualidades, además de conseguir, al final, sacarte una sonrisa y reconciliarte con el mundo.
¡Disfrutadla!

Sunday, December 1, 2013