Wednesday, July 31, 2013

Homenaje a la infancia.

Uno de los recuerdos que tengo de mi infancia es sentarme en frente de la televisión, poner una cinta de los Tiny Toones con mi hermana, y disfrutar de canciones maravillosas, junto a los vídeos que los creadores de los Looney Toones realizaron. Y la canción que más me gustaba (vete tú a saber por qué) es ésta. Disfrutémosla:



P.D.: ¿qué demonios significará "Yakkety Yak"?

Sunday, July 21, 2013

La fotografía.

Ayer escribí un pequeño relato. Espero que os guste:

- Veo dos mujeres y dos niñas. Están esperando a alguien.
- ¿Sabe usted a quién pueden esperar?
- No. No tengo ni idea. ¿Cómo quiere que lo sepa? Con la imagen no puedo saberlo.
- ¿Seguro? ¿No le parece que están esperando a alguien importante?
- ¡Y yo qué sé! ¡Lo único que veo son a esas cuatro personas esperando a que llegue el tren!
- El tren... Me pregunto de dónde vendrá.
- Y yo, y yo...
- ¿Qué le parece si averiguamos su lugar de origen?
- ¿Para qué?
- Para ver si adivinamos quiénes son esas mujeres.
- ¿Y por qué querría saberlo?
- ¿No le llama la atención cómo van vestidas?
- Sí, la verdad es que sí. Recuerdo que mi esposa tenía un vestido parecido al de la mujer que está cogiendo a las niñas.
- ¿Ah, sí? ¿Y qué más recuerda?
- Un tren. Recuerdo un tren. Se parece al de la foto.
- ¿Cómo era el tren?
- Normal. Como todos en aquella época. Casi no había espacio para sentarse. La mitad de los pasajeros siempre iban de pie. Eran viajes largos, ¿sabe? Duraban muchas horas. Pero lo mejor de todo es que siempre te esperaba tu familia. Por lo menos a mí.
- Como estas personas - dijo la mujer señalando la imagen.
- Como estas personas, exacto.
- ¿Y qué más recuerda?
- A mi hija Soraya, la mayor. Ella no quería venir a recogerme a la estación. Y su madre la obligó. Por eso llevaba su pijama con dibujitos y un albornoz blanco. Y también recuerdo su pelo: suave y liso, como la seda, y bien cortito. Como el de la niña de la foto.
- ¿Tenía sólo una hija?
- No. Tenía dos. Soraya y Lucía. Lucía era la pequeña.
- ¿Qué recuerda de ella?
- Que era muy traviesa. Siempre estaba corriendo de aquí para allá, y nos obligaba a estar continuamente pendientes de ella. Pero también era la más cariñosa y familiar. Recuerdo que llevaba un vestido blanco muy bonito el día en el que me recogieron en la estación.
- ¿Era el mismo vestido que el de la niña de la foto?
- Parecido. El de Lucía era algo más corto, creo. Aunque el pelo es idéntico. Era rubia, ¿sabe?
La mujer se levantó y se fue al otro lado del pasillo, al tiempo que en su mejilla resbalaba una lágrima. Se estaba acordando de cuando ella había corrido a abrazar a su padre una vez en una estación de tren.
- ¿Quién debe de ser la otra mujer de la foto? - preguntó a ese señor que estaba sentado observándola, incluso escudrinándola.
- Se parece a Julia, mi hermana. La muy estúpida nunca quiso que nos casáramos Miriam y yo. Por eso nunca se acercaba a mi esposa. No se soportaban. De hecho, recuerdo que intentó que no nos casáramos. Todavía no le he perdonado que me diera la carta que escribió Jose a la que iba a ser mi mujer en un mes, en la que explicaba por qué estaba enamorado de ella. Para luego darme cuenta de que el tal Jose no existía, y que la carta fue un veneno que me dio mi hermana.
La mujer rompió a llorar. Las lágrimas escapaban de sus ojos como una lluvia constante y caían sobre el suelo de mármol. ¿Cómo era posible que ese señor haya olvidado tan rápido la fotografía?
- ¿Qué le pasa, señora? - preguntó Miguel alarmado.
- ¿No recuerda esta foto? ¿No sabe quién la hizo? ¿No me reconoce?
- ¿Qué? ¿Qué quiere decir? ¿Quién es usted?
- ¿Realmente no sabe quién soy yo? Soy Lucía, papá. Y ésta es la foto de cuando vino de Boston.
El señor la miró. Observó su cara y sus rasgos. Y su pelo rubio. Como el de la niña de la foto.
- Lucía... ¿Qué hago aquí? ¿Dónde estamos?
- En una residencia, papá. Vengo a verle todos los días.
- ¿En una residencia? ¿Por qué? ¿Qué me pasa?
- Tiene Alzheimer, papá. Desde hace dos años.
Miguel miró a su alrededor. Y vio que Lucía tenía razón: estaba en uno de esos lugares llenos de viejos inservibles, como él, sin ganas de vivir. Pero también vio que sus recuerdos volvieron: se acordó de Nina, la fotógrafa, y del día en que tomó esa foto. Recordó a esa niña que estaba sujeta a la farola y que luego se cayó. Y del viaje de vuelta a su casa, después de estar dos años en Boston. Y empezó a recordar a sus abuelos, a sus padres y a sus amigos. Y las anécdotas que habían sucedido en sus casi 98 años de vida.
Pero lo que no sabía era que esos recuerdos iban a esfumarse en unos minutos. Los suficientes para que Lucía se despidiera de él.

Thursday, July 18, 2013

Wednesday, July 17, 2013

Don't cry, my friend.

Esta entrada está dedicada a una persona muy especial. A él le debo muchas cosas, entre ellas, y quizá la más importante, el haberme ayudado en un camino que empecé hace tiempo. Un camino duro, y lleno de retos, pero que gracias a que me escuchó y no me juzgó en ningún momento, y que en todo momento me dio palabras de consuelo, logré conseguir el objetivo de dejar un tema del pasado en su sitio.
Así que, LordSamurai, esto va por ti. Por enseñarme, por guiarme, por querer ayudarme sin esperar nada a cambio. Por haber confiado en mí, y por haberme contado lo que ahora sé de ti. Por quererme tal y como soy, y por todos los mensajes que nos hemos enviado. Por sacarme una sonrisa hasta en los días más negros. Por hacer que me replanteara todo lo que me había pasado. Por ayudarme a crecer.
Esto va para ti. Y como sé que te gusta, te lo pongo. Además, es una canción que me ha encantado y emocionado. Entiendo que para ti esta canción sea importante. Para mí también lo es.
Un abrazo, amigo. :)
Nacho.


Tuesday, July 16, 2013

Kitchen Sink, de Alison Maclean

Si tengo que describir con una palabra este corto, ésa es "perturbador". Y de qué manera.
Imaginad que estáis fregando los platos y que veis un pelo en el fregadero de vuestra casa. Y que empezáis a tirar, y comienza a salir una maraña de pelo cada vez más espesa. Hasta que veis lo que realmente es...
Así comienza este corto de Nueva Zelanda, que combina magistralmente el miedo y el asco para crear una obra con una historia que atrapa al espectador desde el principio. Y con un personaje principal que de a poco vamos entendiendo, con el que se ha creado una empatía desde el comienzo y con el que realizas el mismo viaje emocional que él.
Porque, a ser verdad, no hay ninguna película que me haya dado tanto miedo. Ya desde el principio ves que hay algo que no marcha, que no entiendes, y es esa sensación la que te permite estar expectante a lo que pueda pasar, sin que puedas adivinar ese futuro. Es esa espera la que hace que te metas en el terror de la protagonista, y en todas las circunstancias que la rodean. Ves sus gestos de inquietud y te das cuenta de que tú en esa situación reaccionarías de la misma forma.
Y si hay otras dos palabras que definen a la perfección este trabajo, ésas son "sorprendente" y "surrealista". Sorprendente por el hecho de tomar prestados elementos algo tópicos del género. Y de darles la vuelta de tal forma que hace que esta película escape de los caminos ya muy trillados en el cine. Hasta el punto de ser novedoso y original en su concepto y desarrollo. Y surrealista porque te presentan situaciones extrañas, reacciones fuera de lo común, aunque bien relacionadas con el espíritu de la película y con su protagonista.
Y ya, sin más dilación, disfrutemos de "Kitchen Sink":

Kitchen Sink \ Alison Maclean [1989] from veana on Vimeo.

Wednesday, July 10, 2013

El pequeño ruiseñor.

Lo que tiene trabajar en una residencia de personas mayores. Ya hasta se te pegan las canciones que ellos escuchaban en sus años mozos. O mejor dicho, en sus años más mozos. Porque para la edad que tienen, algunos están hasta mejor que yo. Y eso que pueden ser mis abuelos.
Pues lo dicho, disfrutemos de una canción que en la residencia donde trabajo, se escucha mucho. Y es que les encanta (y a mí).
Y ya que estamos, y aunque no me lean, se lo dedico a ellos. Esas personas que tanto me quieren y me aprecian. Personas que me han enseñado cosas de su infinita sabiduría. Y personas con las que me lo paso muy muy bien.
Un abrazo a todos ellos.

Saturday, July 6, 2013