Recopilación (des)ordenada del buen arte que descubrí hace una hora o hace miles de años.
Monday, December 23, 2013
Tuesday, December 10, 2013
Sunday, December 8, 2013
The Kid (El chico).
¿Qué se puede decir de esta película que no se haya dicho ya? Sinceramente, nada. Y, sin embargo, todo lo que se dice es poco. Porque en unos 50 minutos consigue el propósito que muchas películas querrían lograr: llegar al corazón del espectador, y dejarte la sensación de que has visto algo único.
Con una trama sencilla, que consiste en que un vagabundo encuentra a un bebé abandonado por una mujer y decide cuidarlo, Chaplin realiza un trabajo de relojería. Todo funciona perfectamente: desde un guion cuidado y mimado, en el que cada elemento que utiliza juega un papel importante, y en el que cada personaje queda reflejado perfectamente, hasta unas interpretaciones (en especial la de Chaplin y la del niño) que rayan la perfección.
Pero todo ello condicionado con el objetivo de producir emociones en el espectador. No en vano, en el comienzo, ya simpatizamos con los personajes: la madre que, por no tener dinero suficiente, decide con todo el dolor de su corazón entregar a su hijo a una familia rica; el vagabundo, que ve al niño por casualidad e intenta deshacerse de él por todos los medios sin éxito, y que finalmente lo acepta y lo quiere; y, finalmente, el niño, al que le coges un cariño especial por la complicidad que consigue con el personaje principal.
A partir de ahí, la película va llevando al espectador a donde quiere la película: a esas sonrisas y esa lágrima que encabezan la película. Nos reímos con todos los gags que surgen entre el vagabundo, el niño y los demás personajes, pero también lloramos cuando presenciamos la tristeza de la madre o las inevitables separaciones entre los distintos personajes.
En definitiva, ésta es una película altamente recomendable. Bonita, graciosa, sensible, optimista... Son algunas de sus cualidades, además de conseguir, al final, sacarte una sonrisa y reconciliarte con el mundo.
¡Disfrutadla!
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The Kid
Sunday, December 1, 2013
Tuesday, November 19, 2013
Tuesday, November 12, 2013
Monday, October 28, 2013
Monday, October 21, 2013
Friday, October 11, 2013
Thursday, October 10, 2013
Thursday, October 3, 2013
Crisis.
Esta fotografía, para aquellas personas que no sepan nada de ella, corresponde a una de tantas que la fotoperiodista Dorothea Lange sacó con el objetivo, siempre interesante, de mostrar las consecuencias que el Crack del 29 tuvo en las personas. Gente pobre y sin recursos (sean económicos o de otra índole) que se tenían que conformar con sobrevivir en los difícles años treinta en Estados Unidos.
Sin duda, fue una de las peores épocas para la que era (y me pregunto si sigue siendo) la potencia mundial: hubo pobreza y miseria, hambre, no había trabajo, se realizaron linchamientos a negros... En pocas palabras, el caos gobernaba, y nadie era lo suficientemente audaz como para acabar con tanto sufrimiento.
Y es que, volviendo a la imagen unos años más tarde (esta imagen la conocía hace tiempo), me llama la atención. "Crisis" en chino se escribe con dos caracteres. El primero creo recordar que significa "peligro". El segundo, y de éste estoy seguro, "oportunidad". Es decir, y tal y como yo lo entiendo, es una época en la que puede peligrar hasta tu vida (prueba de ello el Crack del 29, en la que se suicidó mucha gente), pero en la que si luchas, puede abrirse una posibilidad de cambiar.
Y volvamos, por segunda vez, a la imagen. Vemos dos hombres que están caminando, y ante ellos, hay un camino. No sabemos el final de éste, pero podemos llegar a la conclusión de que siguen caminando, es porque quieren conseguir algo. ¿Trabajo, quizás? ¿O reencontrarse con su familia? ¿O quizás una vida nueva, o la felicidad?
Todos recorremos un camino en esta vida. Todos queremos conseguir algo. Y hablo de proyecto personal. Lo que realmente cambia es lo que nos proponemos en la vida. Algunos quieren ganar dinero y ser famosos, otros quieren ser más humildes y simplemente ser feliz con una buena familia, que los quiera, con sus hijos, con un trabajo que sea satisfactorio y vivir tranquilamente. Otros, salir de un hoyo en el que están metidos desde la más tierna infancia.
Pero está claro que no todos lo conseguimos. Algunos sí lo logran, otros, se preguntan por qué la vida ha sido tan cruel con ellos. Y hay personas que intentan conseguir ese proyecto personal.
Yo puedo decir que lo he logrado, aunque, en realidad, todavía quede camino. El camino de no quedarme estancado donde estoy, la obligación de seguir mejorando mi vida, y de, una vez superados miedos e inseguridades, seguir peleando por lo que yo quiero.
Pero no ha sido fácil, al contrario, más de una vez puedo decir que quise tirar la toalla. Y creo, de hecho, que más de una vez la tiré. Pero por suerte, una conversación con una persona importante en mi vida me hizo enfrentarme a mí mismo, y lo que he hecho hasta ahora, es buscar estrategias para vencerme.
En esta decisión que tomé, el dejar el pasado donde debe estar, tuve que enfrentarme a cosas que jamás pensé que iba a hacerlo. Tuve que decidir que quería crecer y madurar, tuve que darme cuenta y aceptar mis fallos y mis errores, tuve que asumirlos, y tuve que aprender de ellos. Tuve que sacar coraje y decir a mis miedos que los iba a vencer, y tuve que vencerlos.
Ahora puedo decir que se puede. Que el hombre puede hacer lo que quiera, que es él su principal enemigo. Que todas las crisis se pueden superar, porque yo superé la mía. Que todas las crisis son duras, pero también es la única forma de cambiar y mejorar. Que en ellas puedes elegir o rendirte o luchar. Y que existe el sufrimiento, es cierto, pero que éste también es una elección.
Muchas gracias,
Nacho.
Sin duda, fue una de las peores épocas para la que era (y me pregunto si sigue siendo) la potencia mundial: hubo pobreza y miseria, hambre, no había trabajo, se realizaron linchamientos a negros... En pocas palabras, el caos gobernaba, y nadie era lo suficientemente audaz como para acabar con tanto sufrimiento.
Y es que, volviendo a la imagen unos años más tarde (esta imagen la conocía hace tiempo), me llama la atención. "Crisis" en chino se escribe con dos caracteres. El primero creo recordar que significa "peligro". El segundo, y de éste estoy seguro, "oportunidad". Es decir, y tal y como yo lo entiendo, es una época en la que puede peligrar hasta tu vida (prueba de ello el Crack del 29, en la que se suicidó mucha gente), pero en la que si luchas, puede abrirse una posibilidad de cambiar.
Y volvamos, por segunda vez, a la imagen. Vemos dos hombres que están caminando, y ante ellos, hay un camino. No sabemos el final de éste, pero podemos llegar a la conclusión de que siguen caminando, es porque quieren conseguir algo. ¿Trabajo, quizás? ¿O reencontrarse con su familia? ¿O quizás una vida nueva, o la felicidad?
Todos recorremos un camino en esta vida. Todos queremos conseguir algo. Y hablo de proyecto personal. Lo que realmente cambia es lo que nos proponemos en la vida. Algunos quieren ganar dinero y ser famosos, otros quieren ser más humildes y simplemente ser feliz con una buena familia, que los quiera, con sus hijos, con un trabajo que sea satisfactorio y vivir tranquilamente. Otros, salir de un hoyo en el que están metidos desde la más tierna infancia.
Pero está claro que no todos lo conseguimos. Algunos sí lo logran, otros, se preguntan por qué la vida ha sido tan cruel con ellos. Y hay personas que intentan conseguir ese proyecto personal.
Yo puedo decir que lo he logrado, aunque, en realidad, todavía quede camino. El camino de no quedarme estancado donde estoy, la obligación de seguir mejorando mi vida, y de, una vez superados miedos e inseguridades, seguir peleando por lo que yo quiero.
Pero no ha sido fácil, al contrario, más de una vez puedo decir que quise tirar la toalla. Y creo, de hecho, que más de una vez la tiré. Pero por suerte, una conversación con una persona importante en mi vida me hizo enfrentarme a mí mismo, y lo que he hecho hasta ahora, es buscar estrategias para vencerme.
En esta decisión que tomé, el dejar el pasado donde debe estar, tuve que enfrentarme a cosas que jamás pensé que iba a hacerlo. Tuve que decidir que quería crecer y madurar, tuve que darme cuenta y aceptar mis fallos y mis errores, tuve que asumirlos, y tuve que aprender de ellos. Tuve que sacar coraje y decir a mis miedos que los iba a vencer, y tuve que vencerlos.
Ahora puedo decir que se puede. Que el hombre puede hacer lo que quiera, que es él su principal enemigo. Que todas las crisis se pueden superar, porque yo superé la mía. Que todas las crisis son duras, pero también es la única forma de cambiar y mejorar. Que en ellas puedes elegir o rendirte o luchar. Y que existe el sufrimiento, es cierto, pero que éste también es una elección.
Muchas gracias,
Nacho.
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Tuesday, September 17, 2013
Thursday, August 29, 2013
Tuesday, August 20, 2013
2 poemas.
Aquí van
La primera la leí en "Meet ze Monsta". El
segundo, en un libro de
Joseph
Rudyard Kipling.
Prendre
corps - Arthur H.
Tu me flore, je
te faune
Je te peau, je
te porte, et te fenêtre
Tu m’os, tu
m’océan, tu m’audace, tu me météorite
Je te clé d’or,
je t’extraordinaire, tu me paroxysme
Tu me
paroxysme, et me paradoxe
Je te clavecin,
tu me silencieusement, tu me miroir, et je te montre
Tu me mirage,
tu m’oasis, tu m’oiseau, tu m’insecte, tu me cataracte
Je te lune, tu
me nuage, tu me marée haute, je te transparente
Tu me pénombre,
tu me translucides, tu me château vide, tu me labyrinthe
Tu me
parallaxe, et me parabole, tu me debout, et couché, tu m’oblique
Je t’équinoxe,
je te poète, tu me danse, je te particulier
Tu me
perpendiculaire, et sous-pente, tu me visible, tu me silhouette
Tu
m’infiniment, tu m’indivisible, tu m’ironie
Je te fragile,
je t’ardente, je te phonétiquement, tu me hiéroglyphe
Tu m’espace, tu
me cascade, je te cascade à mon tour, mais toi tu me fluide
Tu m’étoile
filante, tu me volcanique, nous nous pulvérisable
Nous nous
scandaleusement, jour et nuit, nous nous aujourd’hui même, tu me tangente
Je te
concentrique, concentrique
Tu me soluble,
tu m’insoluble, en m’asphyxiant et me libératrice
Tu me
pulsatrice, pulsatrice
Tu me vertige,
tu m’extase, tu me passionnément, tu m’absolu, je t’absente, tu m’absurde
Je te narine,
je te chevelure, je te hanche, tu me hantes
Je te poitrine,
je buste ta poitrine, puis te visage, je te corsage
Tu m’odeur, tu
me vertige, tu glisses, je te cuisse, je te caresse
Je te
frissonne, tu m’enjambes, tu m’insupportable, je t’amazone
Je te gorge, je
te ventre, je te jupe, je te jarretelle, je te bas
Je te Bach, oui
je te Bach, pour clavecin sein et flûte
Je tremblante,
tu me séduis, tu m’absorbe, je te dispute
Je te risque,
je te grimpe, tu me frôles
Je te nage,
mais toi tu me tourbillonnes
Tu m’effleures,
tu me cernes, tu me chair, cuir, peau, et morsure
Tu me slip
noir, tu me ballerine rouge
Et quand tu ne
hauts-talons pas mes sens, tu les crocodile, tu les phoque, tu les fascines
Tu me couvres,
je te découvre, je t’invente, parfois tu te livres
Tu me lèvre
humide, je te délivre, je te délire, tu me délires et passionnes
Je t’épaule, je
te vertèbre, je te cheville, je te cil et pupille
Et si je
n’omoplate pas avant mes poumons, même à distance, tu m’aisselle
Je te respire,
jour et nuit je te respire
Je te bouche,
je te balaie, je te dent, je te griffe
Je te vulve, je
te paupière, je te haleine, je t’aine
Je te sens, je
te cou, je te mollet, je te certitude
Je te joue, et
te veine
Je te mât, je
te sueur, je te langue, je te nuque
Je te navigue,
je t’ombre, je te corps, et te fantôme
Je te rétine
dans mon souffle, tu t’iris
Je t’écris, tu
me penses
If... - Rudyard
Kipling.
IF you can keep your head when all about you
Are losing theirs and blaming it on you,
If you can trust yourself when all men doubt you,
But make allowance for their doubting too;
If you can wait and not be tired by waiting,
Or being lied about, don't deal in lies,
Or being hated, don't give way to hating,
And yet don't look too good, nor talk too wise:
If you can dream - and not make dreams your master;
If you can think - and not make thoughts your aim;
If you can meet with Triumph and Disaster
And treat
those two impostors just the same;
If you can
bear to hear the truth you've spoken
Twisted by
knaves to make a trap for fools,
Or watch the
things you gave your life to, broken,
And stoop
and build 'em up with worn-out tools:
If you can
make one heap of all your winnings
And risk it
on one turn of pitch-and-toss,
And lose,
and start again at your beginnings
And never
breathe a word about your loss;
If you can
force your heart and nerve and sinew
To serve
your turn long after they are gone,
And so hold
on when there is nothing in you
Except the
Will which says to them: 'Hold on!'
If you can
talk with crowds and keep your virtue,
' Or walk
with Kings - nor lose the common touch,
if neither
foes nor loving friends can hurt you,
If all men
count with you, but none too much;
If you can
fill the unforgiving minute
With sixty
seconds' worth of distance run,
Yours is the
Earth and everything that's in it,
And - which
is more - you'll be a Man, my son!
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Tuesday, August 13, 2013
Wednesday, July 31, 2013
Homenaje a la infancia.
Uno de los recuerdos que tengo de mi infancia es sentarme en frente de la televisión, poner una cinta de los Tiny Toones con mi hermana, y disfrutar de canciones maravillosas, junto a los vídeos que los creadores de los Looney Toones realizaron. Y la canción que más me gustaba (vete tú a saber por qué) es ésta. Disfrutémosla:
P.D.: ¿qué demonios significará "Yakkety Yak"?
P.D.: ¿qué demonios significará "Yakkety Yak"?
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Sunday, July 21, 2013
La fotografía.
Ayer escribí un pequeño relato. Espero que os guste:
- Veo dos mujeres y dos niñas. Están esperando a alguien.
- ¿Sabe usted a quién pueden esperar?
- No. No tengo ni idea. ¿Cómo quiere que lo sepa? Con la imagen no puedo saberlo.
- ¿Seguro? ¿No le parece que están esperando a alguien importante?
- ¡Y yo qué sé! ¡Lo único que veo son a esas cuatro personas esperando a que llegue el tren!
- El tren... Me pregunto de dónde vendrá.
- Y yo, y yo...
- ¿Qué le parece si averiguamos su lugar de origen?
- ¿Para qué?
- Para ver si adivinamos quiénes son esas mujeres.
- ¿Y por qué querría saberlo?
- ¿No le llama la atención cómo van vestidas?
- Sí, la verdad es que sí. Recuerdo que mi esposa tenía un vestido parecido al de la mujer que está cogiendo a las niñas.
- ¿Ah, sí? ¿Y qué más recuerda?
- Un tren. Recuerdo un tren. Se parece al de la foto.
- ¿Cómo era el tren?
- Normal. Como todos en aquella época. Casi no había espacio para sentarse. La mitad de los pasajeros siempre iban de pie. Eran viajes largos, ¿sabe? Duraban muchas horas. Pero lo mejor de todo es que siempre te esperaba tu familia. Por lo menos a mí.
- Como estas personas - dijo la mujer señalando la imagen.
- Como estas personas, exacto.
- ¿Y qué más recuerda?
- A mi hija Soraya, la mayor. Ella no quería venir a recogerme a la estación. Y su madre la obligó. Por eso llevaba su pijama con dibujitos y un albornoz blanco. Y también recuerdo su pelo: suave y liso, como la seda, y bien cortito. Como el de la niña de la foto.
- ¿Tenía sólo una hija?
- No. Tenía dos. Soraya y Lucía. Lucía era la pequeña.
- ¿Qué recuerda de ella?
- Que era muy traviesa. Siempre estaba corriendo de aquí para allá, y nos obligaba a estar continuamente pendientes de ella. Pero también era la más cariñosa y familiar. Recuerdo que llevaba un vestido blanco muy bonito el día en el que me recogieron en la estación.
- ¿Era el mismo vestido que el de la niña de la foto?
- Parecido. El de Lucía era algo más corto, creo. Aunque el pelo es idéntico. Era rubia, ¿sabe?
La mujer se levantó y se fue al otro lado del pasillo, al tiempo que en su mejilla resbalaba una lágrima. Se estaba acordando de cuando ella había corrido a abrazar a su padre una vez en una estación de tren.
- ¿Quién debe de ser la otra mujer de la foto? - preguntó a ese señor que estaba sentado observándola, incluso escudrinándola.
- Se parece a Julia, mi hermana. La muy estúpida nunca quiso que nos casáramos Miriam y yo. Por eso nunca se acercaba a mi esposa. No se soportaban. De hecho, recuerdo que intentó que no nos casáramos. Todavía no le he perdonado que me diera la carta que escribió Jose a la que iba a ser mi mujer en un mes, en la que explicaba por qué estaba enamorado de ella. Para luego darme cuenta de que el tal Jose no existía, y que la carta fue un veneno que me dio mi hermana.
La mujer rompió a llorar. Las lágrimas escapaban de sus ojos como una lluvia constante y caían sobre el suelo de mármol. ¿Cómo era posible que ese señor haya olvidado tan rápido la fotografía?
- ¿Qué le pasa, señora? - preguntó Miguel alarmado.
- ¿No recuerda esta foto? ¿No sabe quién la hizo? ¿No me reconoce?
- ¿Qué? ¿Qué quiere decir? ¿Quién es usted?
- ¿Realmente no sabe quién soy yo? Soy Lucía, papá. Y ésta es la foto de cuando vino de Boston.
El señor la miró. Observó su cara y sus rasgos. Y su pelo rubio. Como el de la niña de la foto.
- Lucía... ¿Qué hago aquí? ¿Dónde estamos?
- En una residencia, papá. Vengo a verle todos los días.
- ¿En una residencia? ¿Por qué? ¿Qué me pasa?
- Tiene Alzheimer, papá. Desde hace dos años.
Miguel miró a su alrededor. Y vio que Lucía tenía razón: estaba en uno de esos lugares llenos de viejos inservibles, como él, sin ganas de vivir. Pero también vio que sus recuerdos volvieron: se acordó de Nina, la fotógrafa, y del día en que tomó esa foto. Recordó a esa niña que estaba sujeta a la farola y que luego se cayó. Y del viaje de vuelta a su casa, después de estar dos años en Boston. Y empezó a recordar a sus abuelos, a sus padres y a sus amigos. Y las anécdotas que habían sucedido en sus casi 98 años de vida.
Pero lo que no sabía era que esos recuerdos iban a esfumarse en unos minutos. Los suficientes para que Lucía se despidiera de él.
Thursday, July 18, 2013
Wednesday, July 17, 2013
Don't cry, my friend.
Esta entrada está dedicada a una persona muy especial. A él le debo muchas cosas, entre ellas, y quizá la más importante, el haberme ayudado en un camino que empecé hace tiempo. Un camino duro, y lleno de retos, pero que gracias a que me escuchó y no me juzgó en ningún momento, y que en todo momento me dio palabras de consuelo, logré conseguir el objetivo de dejar un tema del pasado en su sitio.
Así que, LordSamurai, esto va por ti. Por enseñarme, por guiarme, por querer ayudarme sin esperar nada a cambio. Por haber confiado en mí, y por haberme contado lo que ahora sé de ti. Por quererme tal y como soy, y por todos los mensajes que nos hemos enviado. Por sacarme una sonrisa hasta en los días más negros. Por hacer que me replanteara todo lo que me había pasado. Por ayudarme a crecer.
Esto va para ti. Y como sé que te gusta, te lo pongo. Además, es una canción que me ha encantado y emocionado. Entiendo que para ti esta canción sea importante. Para mí también lo es.
Un abrazo, amigo. :)
Nacho.
Así que, LordSamurai, esto va por ti. Por enseñarme, por guiarme, por querer ayudarme sin esperar nada a cambio. Por haber confiado en mí, y por haberme contado lo que ahora sé de ti. Por quererme tal y como soy, y por todos los mensajes que nos hemos enviado. Por sacarme una sonrisa hasta en los días más negros. Por hacer que me replanteara todo lo que me había pasado. Por ayudarme a crecer.
Esto va para ti. Y como sé que te gusta, te lo pongo. Además, es una canción que me ha encantado y emocionado. Entiendo que para ti esta canción sea importante. Para mí también lo es.
Un abrazo, amigo. :)
Nacho.
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Tuesday, July 16, 2013
Kitchen Sink, de Alison Maclean
Si tengo que describir con una palabra este corto, ésa es "perturbador". Y de qué manera.
Imaginad que estáis fregando los platos y que veis un pelo en el fregadero de vuestra casa. Y que empezáis a tirar, y comienza a salir una maraña de pelo cada vez más espesa. Hasta que veis lo que realmente es...
Así comienza este corto de Nueva Zelanda, que combina magistralmente el miedo y el asco para crear una obra con una historia que atrapa al espectador desde el principio. Y con un personaje principal que de a poco vamos entendiendo, con el que se ha creado una empatía desde el comienzo y con el que realizas el mismo viaje emocional que él.
Porque, a ser verdad, no hay ninguna película que me haya dado tanto miedo. Ya desde el principio ves que hay algo que no marcha, que no entiendes, y es esa sensación la que te permite estar expectante a lo que pueda pasar, sin que puedas adivinar ese futuro. Es esa espera la que hace que te metas en el terror de la protagonista, y en todas las circunstancias que la rodean. Ves sus gestos de inquietud y te das cuenta de que tú en esa situación reaccionarías de la misma forma.
Y si hay otras dos palabras que definen a la perfección este trabajo, ésas son "sorprendente" y "surrealista". Sorprendente por el hecho de tomar prestados elementos algo tópicos del género. Y de darles la vuelta de tal forma que hace que esta película escape de los caminos ya muy trillados en el cine. Hasta el punto de ser novedoso y original en su concepto y desarrollo. Y surrealista porque te presentan situaciones extrañas, reacciones fuera de lo común, aunque bien relacionadas con el espíritu de la película y con su protagonista.
Y ya, sin más dilación, disfrutemos de "Kitchen Sink":
Kitchen Sink \ Alison Maclean [1989] from veana on Vimeo.
Imaginad que estáis fregando los platos y que veis un pelo en el fregadero de vuestra casa. Y que empezáis a tirar, y comienza a salir una maraña de pelo cada vez más espesa. Hasta que veis lo que realmente es...
Así comienza este corto de Nueva Zelanda, que combina magistralmente el miedo y el asco para crear una obra con una historia que atrapa al espectador desde el principio. Y con un personaje principal que de a poco vamos entendiendo, con el que se ha creado una empatía desde el comienzo y con el que realizas el mismo viaje emocional que él.
Porque, a ser verdad, no hay ninguna película que me haya dado tanto miedo. Ya desde el principio ves que hay algo que no marcha, que no entiendes, y es esa sensación la que te permite estar expectante a lo que pueda pasar, sin que puedas adivinar ese futuro. Es esa espera la que hace que te metas en el terror de la protagonista, y en todas las circunstancias que la rodean. Ves sus gestos de inquietud y te das cuenta de que tú en esa situación reaccionarías de la misma forma.
Y si hay otras dos palabras que definen a la perfección este trabajo, ésas son "sorprendente" y "surrealista". Sorprendente por el hecho de tomar prestados elementos algo tópicos del género. Y de darles la vuelta de tal forma que hace que esta película escape de los caminos ya muy trillados en el cine. Hasta el punto de ser novedoso y original en su concepto y desarrollo. Y surrealista porque te presentan situaciones extrañas, reacciones fuera de lo común, aunque bien relacionadas con el espíritu de la película y con su protagonista.
Y ya, sin más dilación, disfrutemos de "Kitchen Sink":
Kitchen Sink \ Alison Maclean [1989] from veana on Vimeo.
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Wednesday, July 10, 2013
El pequeño ruiseñor.
Lo que tiene trabajar en una residencia de personas mayores. Ya hasta
se te pegan las canciones que ellos escuchaban en sus años mozos. O
mejor dicho, en sus años más mozos. Porque para la edad que tienen,
algunos están hasta mejor que yo. Y eso que pueden ser mis abuelos.
Pues lo dicho, disfrutemos de una canción que en la residencia donde trabajo, se escucha mucho. Y es que les encanta (y a mí).
Y ya que estamos, y aunque no me lean, se lo dedico a ellos. Esas personas que tanto me quieren y me aprecian. Personas que me han enseñado cosas de su infinita sabiduría. Y personas con las que me lo paso muy muy bien.
Un abrazo a todos ellos.
Pues lo dicho, disfrutemos de una canción que en la residencia donde trabajo, se escucha mucho. Y es que les encanta (y a mí).
Y ya que estamos, y aunque no me lean, se lo dedico a ellos. Esas personas que tanto me quieren y me aprecian. Personas que me han enseñado cosas de su infinita sabiduría. Y personas con las que me lo paso muy muy bien.
Un abrazo a todos ellos.
Saturday, July 6, 2013
Tuesday, June 25, 2013
Tuesday, June 18, 2013
El sencillo arte de engañar a los sentidos.
Mucha gente con la que he hablado dice que fumar relaja. Y a decir verdad, viendo esta fotografía, hasta diría que tienen razón. Se nota que para esa persona es un momento íntimo, un momento que se toma para sí. Porque no cabe duda de que está fumando.
Aunque a esa relajación también ayuda que este hombre (o quizá sea una mujer, no sé distinguirlo bien) esté en el campo, en la montaña, solo/a en la naturaleza. Seguro que ha ido subiendo por ese camino que está al fondo, y que vemos que va serpenteando. Y que termina... ¿Donde empieza el cigarrillo? ¿Cómo es posible?
Entonces... ¿realmente está fumando? ¿O simplemente se ha puesto el cigarrillo en los labios y está buscando el mechero? ¿Realmente el camino es un camino? ¿No podría ser realmente el humo del cigarrillo?
Huelga decir que las respuestas a estas preguntas no las diré. Porque no las tengo, y porque creo que el fotógrafo quizá haya buscado que nos hiciéramos esas preguntas. Y además, es más divertido buscar tu respuesta, la que más te guste.
Pero llama la atención en esta fotografía cómo dos cosas completamente distintas, que cada una tiene un significado, se dan de la mano y se confunden, hasta el punto de ser la misma cosa.
Y es precisamente este juego con las cosas lo que me gusta de Chema Madoz, el fotógrafo de esta instantánea. Cómo juega con el humo y con el camino. Cómo juega con los conceptos. Cómo engaña al espectador, a su ojo y a su cerebro. Y cómo hace que este engaño, esta forma distinta de ver las cosas, cree una interacción tan grande entre artista-espectador, invitándolo a pensar y entender la fotografía, a descifrarlas, y, finalmente, a interpretarlas.
Con razón tiene premios. Porque consigue jugar con los objetos, despojarlos de su identidad y, al mismo tiempo, reafirmándosela: no podríamos entender ninguna foto sin saber para qué sirve el objeto en sí, para qué ha sido creado en útima instancia. Y es ese amor por los objetos que tiene el fotógrafo, y la manera de crear una realidad alternativa, lo que hace de este artista, alguien único en el arte.
Señor Naranja.
Aunque a esa relajación también ayuda que este hombre (o quizá sea una mujer, no sé distinguirlo bien) esté en el campo, en la montaña, solo/a en la naturaleza. Seguro que ha ido subiendo por ese camino que está al fondo, y que vemos que va serpenteando. Y que termina... ¿Donde empieza el cigarrillo? ¿Cómo es posible?
Entonces... ¿realmente está fumando? ¿O simplemente se ha puesto el cigarrillo en los labios y está buscando el mechero? ¿Realmente el camino es un camino? ¿No podría ser realmente el humo del cigarrillo?
Huelga decir que las respuestas a estas preguntas no las diré. Porque no las tengo, y porque creo que el fotógrafo quizá haya buscado que nos hiciéramos esas preguntas. Y además, es más divertido buscar tu respuesta, la que más te guste.
Pero llama la atención en esta fotografía cómo dos cosas completamente distintas, que cada una tiene un significado, se dan de la mano y se confunden, hasta el punto de ser la misma cosa.
Y es precisamente este juego con las cosas lo que me gusta de Chema Madoz, el fotógrafo de esta instantánea. Cómo juega con el humo y con el camino. Cómo juega con los conceptos. Cómo engaña al espectador, a su ojo y a su cerebro. Y cómo hace que este engaño, esta forma distinta de ver las cosas, cree una interacción tan grande entre artista-espectador, invitándolo a pensar y entender la fotografía, a descifrarlas, y, finalmente, a interpretarlas.
Con razón tiene premios. Porque consigue jugar con los objetos, despojarlos de su identidad y, al mismo tiempo, reafirmándosela: no podríamos entender ninguna foto sin saber para qué sirve el objeto en sí, para qué ha sido creado en útima instancia. Y es ese amor por los objetos que tiene el fotógrafo, y la manera de crear una realidad alternativa, lo que hace de este artista, alguien único en el arte.
Señor Naranja.
Podéis ver más fotografías de Madoz pinchando aquí.
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Chema Madoz,
Photograph
Wednesday, May 15, 2013
Tuesday, May 14, 2013
Arte para caminar (1): Miedo.
El camino que realiza una persona en la vida no sólo es a través de lo que vive, sino también de todas las manifestaciones artísticas que van nutriendo el intelecto de esa persona. Por eso, voy a realizar una exposición personal, junto con la que estoy creando en los posts de "Dreams of flying", para hablar de aquellas obras que, de una u otra manera, forman parte de mi vida y de mi forma de ver el mundo. O que de alguna forma expresen el camino que esté realizando en este mundo.
Con esto no sólo quiero decir mis obras, buenas o malas, bonitas o feas, sino hablar de por qué precisamente me llegan esas obras y no otras.
Así que, empecemos.
______________________________________________________________________________
Si tuviera que describir esta fotografía, diría que es fuerte, dura, desasosegante. Impresiona la cara del mono, con esos rasgos tan humanos (los ojos inyectados en sangre mirando a la cámara, la boca en un rictus de terror, los músculos en tensión), y su cuerpo en alerta para escapar en cualquier momento.
En contraposición, están las caras de los niños. Llama la atención que ellos estén tranquilos, incluso algunos sonriendo. Y también sorprende la fuerza y decisión con que el niño central está cogiendo al mono, quitándole toda posibilidad de huida.
Y son los gestos de los niños los que realmente infunden el terror en la fotografía: son insensibles al terror y el miedo que tiene el mono. A su necesidad de huir. De hecho, en sus gestos se puede percibir cierta frialdad, incluso cierta crueldad. No se sabe qué le sucederá al animal, pero por los gestos de los personajes de la fotografía se puede percibir e imaginar que no será agradable para el prisionero. Y más sabiendo que éste está atado, sin posibilidad de defenderse o escabullirse, obligado a estar a expensas de lo que puedan hacer con él estos niños.
Y pensándolo bien, es horrible. Es horrible lo que cuenta la fotografía: la frialdad y la maldad que pueden tener los niños en la sociedad. La diversión que sienten cuando tienen el poder sobre alguien en alguna situación. Y la impotencia de la víctima, que se tiene que conformar con lo que le vaya a pasar.
Sin embargo, lo peor está por venir: sabemos que esto es real, porque actualmente salen en las noticias temas sobre acoso escolar. Es decir, situaciones que, en definitiva, están mostrando una realidad que no queremos ver: que los niños no son ni tan buenos ni tan inocentes como nos quieren hacer creer en la sociedad. Y que, una vez que sepamos esto, podemos hacer que este mundo sea un mejor lugar, en el momento en el que tanto los padres y los profesores, como la sociedad en su conjunto, creen estrategias para educar a los niños en el camino de la bondad y de la empatía.
Con esto no sólo quiero decir mis obras, buenas o malas, bonitas o feas, sino hablar de por qué precisamente me llegan esas obras y no otras.
Así que, empecemos.
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"Primal Fear", by Jabruson.
Fotografía cogida de aquí.
Si tuviera que describir esta fotografía, diría que es fuerte, dura, desasosegante. Impresiona la cara del mono, con esos rasgos tan humanos (los ojos inyectados en sangre mirando a la cámara, la boca en un rictus de terror, los músculos en tensión), y su cuerpo en alerta para escapar en cualquier momento.
En contraposición, están las caras de los niños. Llama la atención que ellos estén tranquilos, incluso algunos sonriendo. Y también sorprende la fuerza y decisión con que el niño central está cogiendo al mono, quitándole toda posibilidad de huida.
Y son los gestos de los niños los que realmente infunden el terror en la fotografía: son insensibles al terror y el miedo que tiene el mono. A su necesidad de huir. De hecho, en sus gestos se puede percibir cierta frialdad, incluso cierta crueldad. No se sabe qué le sucederá al animal, pero por los gestos de los personajes de la fotografía se puede percibir e imaginar que no será agradable para el prisionero. Y más sabiendo que éste está atado, sin posibilidad de defenderse o escabullirse, obligado a estar a expensas de lo que puedan hacer con él estos niños.
Y pensándolo bien, es horrible. Es horrible lo que cuenta la fotografía: la frialdad y la maldad que pueden tener los niños en la sociedad. La diversión que sienten cuando tienen el poder sobre alguien en alguna situación. Y la impotencia de la víctima, que se tiene que conformar con lo que le vaya a pasar.
Sin embargo, lo peor está por venir: sabemos que esto es real, porque actualmente salen en las noticias temas sobre acoso escolar. Es decir, situaciones que, en definitiva, están mostrando una realidad que no queremos ver: que los niños no son ni tan buenos ni tan inocentes como nos quieren hacer creer en la sociedad. Y que, una vez que sepamos esto, podemos hacer que este mundo sea un mejor lugar, en el momento en el que tanto los padres y los profesores, como la sociedad en su conjunto, creen estrategias para educar a los niños en el camino de la bondad y de la empatía.
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Friday, May 10, 2013
El canto a la fantasía y a la inocencia.
Para mí hablar del Peter Pan de Régis Loisel es hablar de algo más que un cómic. Es hablar de una obra que me ha llegado hasta lo más profundo de mi ser. Hablar de un amigo. Hablar de mí.
Quizá por eso te llegan algunos cómics o no. O algunas fotografías y no otras. O ciertas películas. Quizá la razón sea que la historia es un mera carcasa, que lo importante son los personajes con los que te identificas, de una u otra forma, y que con ellos te ves reflejado. O porque empiezas un viaje con esos nuevos amigos (los de la historieta) que jamás terminará.
Y parte de esas sensaciones las encontré en la historia. Su lucha (infantil) contra aquello que detesta. Sus ganas de conseguir los objetivos que siempre se planteó en el camino. Su evolución dentro del relato, y el cambio que pega dentro de la aventura que realiza. Su oscuro pasado.
De hecho, el Peter Pan de Loisel no sólo es un niño que no quiere crecer. Es un niño inseguro, con miedos, con odios, con dudas, y un personaje que huye. Prefiere olvidar y huir, y para ello necesita no crecer. Prefiere ver el mundo con sus ojos, de una manera infantil. Prefiere, en definitiva, no existir, o quizá existir en un mundo inexistente, el de las historias, el de la imaginación de los hombres. Un mundo que no es real, que no es físico, pero que para él tiene sentido.
Cuántas veces he querido ser (y he sido) Peter Pan. Ese Peter Pan. Uno que sufre, que llora, que es tan humano como tú y yo. Un Peter Pan que nunca ha podido o sabido enfrentarse a sus miedos, inseguridades u odios. Y un Peter Pan que decidió que era mejor morir en el mundo de los vivos, y ser una grotesca historia de los seres humanos.
Y ahora que estoy en un periodo de vida en el que decido hacer frente a todos mis miedos, a todas mis inseguridades, vuelves conmigo. Te pegas en mí, y me enseñas que la vida no es justa. Me hablas de ti, de los mediocres y grotescos adultos que conociste, los cuales decidieron traicionar su infancia por vidas vacías y horribles. Me hablas del destino de Picou, que es la antítesis de tu persona. Y me preguntas qué quiero hacer.
Pues mira, Peter, no lo sé. En algo no soy como tú: no sé decidirme. Yo lucho, pero lucho por dos objetivos distintos: quiero ser como tú, y quiero evolucionar. Quiero ser ese niño herido, y un adulto sano. Quiero crecer y, a la vez, no crecer.
Sigue a mi lado, Peter. Nuestra amistad será infinita, porque siempre seré ese niño del que no podré desprenderme. Pero déjame evolucionar, un poquito, déjame ver si dejo de sufrir.
Te quiero, Peter. Te quiero porque tú eres yo, y yo soy tú. Siempre estaremos juntos.
De tu amigo el Señor Naranja.
Quizá por eso te llegan algunos cómics o no. O algunas fotografías y no otras. O ciertas películas. Quizá la razón sea que la historia es un mera carcasa, que lo importante son los personajes con los que te identificas, de una u otra forma, y que con ellos te ves reflejado. O porque empiezas un viaje con esos nuevos amigos (los de la historieta) que jamás terminará.
Y parte de esas sensaciones las encontré en la historia. Su lucha (infantil) contra aquello que detesta. Sus ganas de conseguir los objetivos que siempre se planteó en el camino. Su evolución dentro del relato, y el cambio que pega dentro de la aventura que realiza. Su oscuro pasado.
De hecho, el Peter Pan de Loisel no sólo es un niño que no quiere crecer. Es un niño inseguro, con miedos, con odios, con dudas, y un personaje que huye. Prefiere olvidar y huir, y para ello necesita no crecer. Prefiere ver el mundo con sus ojos, de una manera infantil. Prefiere, en definitiva, no existir, o quizá existir en un mundo inexistente, el de las historias, el de la imaginación de los hombres. Un mundo que no es real, que no es físico, pero que para él tiene sentido.
Cuántas veces he querido ser (y he sido) Peter Pan. Ese Peter Pan. Uno que sufre, que llora, que es tan humano como tú y yo. Un Peter Pan que nunca ha podido o sabido enfrentarse a sus miedos, inseguridades u odios. Y un Peter Pan que decidió que era mejor morir en el mundo de los vivos, y ser una grotesca historia de los seres humanos.
Y ahora que estoy en un periodo de vida en el que decido hacer frente a todos mis miedos, a todas mis inseguridades, vuelves conmigo. Te pegas en mí, y me enseñas que la vida no es justa. Me hablas de ti, de los mediocres y grotescos adultos que conociste, los cuales decidieron traicionar su infancia por vidas vacías y horribles. Me hablas del destino de Picou, que es la antítesis de tu persona. Y me preguntas qué quiero hacer.
Pues mira, Peter, no lo sé. En algo no soy como tú: no sé decidirme. Yo lucho, pero lucho por dos objetivos distintos: quiero ser como tú, y quiero evolucionar. Quiero ser ese niño herido, y un adulto sano. Quiero crecer y, a la vez, no crecer.
Sigue a mi lado, Peter. Nuestra amistad será infinita, porque siempre seré ese niño del que no podré desprenderme. Pero déjame evolucionar, un poquito, déjame ver si dejo de sufrir.
Te quiero, Peter. Te quiero porque tú eres yo, y yo soy tú. Siempre estaremos juntos.
De tu amigo el Señor Naranja.
Saturday, April 20, 2013
Sunday, January 20, 2013
Friday, January 18, 2013
National Geographic.
Este lunes la National Geographic ha sacado los ganadores de la Photo Contest 2012 en tres categorías (naturaleza, personas y lugares), y aparte de ser fotografías estupendamente hechas, en las que se nota calidad, también hay cabida para la denuncia social o conocimiento de distintas culturas.
He aquí las que más más me gustan:
Para terminar, decir que las fotos que quedan las podéis ver clickando aquí. Recordad que para ver todas las fotos, tenéis que sleccionar las distintas categorías en esa página, así como las distintas galerías. También quiero decir que todas las fotos que salen en esta entrada, están descargadas de esa página.
Mr.
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